Sobre mí

Sobre mí

Soy Silvia, dietista-nutricionista (NA00332).

Llegué a la nutrición de una forma bastante improvisada. No era mi primera opción, pero desde el primer día me cautivó y, con los años, he descubierto que es una profesión mucho más bonita y con mucho más potencial del que imaginaba cuando empecé.

Con el tiempo también he entendido que la nutrición va mucho más allá de saber qué alimentos son saludables o de seguir una dieta. Tiene que ver con las personas, con su contexto, sus circunstancias, sus preferencias y con encontrar una forma de alimentarse que realmente pueda mantenerse en el tiempo.

Durante mucho tiempo, la palabra «dieta» se ha asociado a restricciones, prohibiciones, culpabilidad y a la idea de que hay que hacerlo todo perfecto. Y creo que la alimentación no debería vivirse así.

Por eso mi forma de trabajar parte del cambio de hábitos: buscamos qué necesitas tú, qué puedes incorporar a tu vida y qué herramientas pueden ayudarte a mantener esos cambios en el tiempo.

No se trata de seguir unas normas durante unas semanas, sino de aprender a tomar decisiones que encajen contigo y con tu vida, con flexibilidad y sin que la alimentación se convierta en una fuente constante de preocupación.

Me gusta seguir aprendiendo y actualizándome porque la nutrición está en constante evolución.

Mi formación y experiencia me han llevado a especializarme especialmente en nutrición clínica y patologías digestivas, un área en la que continúo formándome para poder ofrecer un acompañamiento basado en la evidencia y adaptado a las necesidades de cada persona.

Al mismo tiempo, sigo ampliando y actualizando mis conocimientos en otras áreas de la nutrición para poder acompañarte de una forma global, teniendo en cuenta que tu salud no se reduce únicamente a lo que comes.

En mi trabajo siempre ha sido fundamental entender que detrás de cada persona hay una historia, unas circunstancias y una forma diferente de vivir la alimentación.

Por eso, para mí es importante crear un espacio de confianza en el que puedas sentirte escuchado/a y acompañado/a, sin juicios y sin miedo a contarme aquello que te cuesta.

No se trata de decirte qué tienes que hacer, sino de trabajar contigo para encontrar qué cambios pueden funcionar realmente en tu vida.

De esta forma de entender la nutrición nació Nutricionista Imperfecta, un proyecto que reúne tres de los pilares que considero fundamentales en mi manera de trabajar: motivación, empatía y confianza.

Quiero ayudarte a cuidar tu alimentación de una forma flexible, sin prohibiciones ni culpas, y a adquirir herramientas que puedas utilizar en tu día a día. Porque no busco que dependas de una dieta ni de una consulta para siempre, sino que aprendas a tomar tus propias decisiones y ganes autonomía.

Y tampoco quiero que el peso sea el centro de todo. Podemos trabajar sobre él cuando sea necesario, pero el objetivo va mucho más allá de un número en la báscula: es cuidar tu salud y mejorar tu bienestar en todos los aspectos.

Porque la vida no es perfecta, la alimentación tampoco tiene que serlo y tú tampoco.

Mejor hecho que perfecto.

¿Te unes al club de las personas imperfectas?